Mateo Saenz: Impulsando el talento emprendedor en Bolivia

Noviembre 9, 2025 - 20:40
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Mateo Saenz: Impulsando el talento emprendedor en Bolivia

A sus 32 años, Mateo Sáenz representa una nueva generación de emprendedores bolivianos que entienden el éxito como un camino colectivo. Ya consolidó un holding de bebidas con marcas como Mambo y W1, y sigue acelerando con nuevos proyectos. Su historia es la de alguien que combina visión, disciplina y una competitividad innata que lo ha acompañado desde siempre.

Si algo caracteriza a Mateo es que es muy competitivo. “Siempre he tratado de ganar, siempre he tratado de ser el mejor”, dice con una sonrisa mientras recuerda sus primeros pasos. De niño soñaba con ser futbolista profesional, y lo logró durante varios años. Pero incluso en las concentraciones, mientras el resto descansaba, él aprovechaba para leer sobre negocios. Padre rico, padre pobre y Los secretos de la mente millonaria fueron los libros que despertaron su pasión por el mundo emprendedor.

Su primer emprendimiento llegó pronto. “Con un amigo decidimos hacer un food truck uno de los primeros en La Paz y lo instalamos en la 8 de Calacoto, porque mi papá era dueño de la Gitana. Era de comida saludable”, recuerda con mucha ilusión. Ese proyecto fue el punto de partida de una mentalidad que no ha dejado de pensar, crear y ejecutar nuevas ideas.

Desde entonces, Mateo no ha parado de pensar ideas de negocios, ejecutarlas, colaborar con otros emprendedores y apoyar nuevas iniciativas. “Hoy en día puedo hacer algo que me apasiona, que es emprender y tratar de fomentar el emprendimiento en Bolivia”. 

Hoy, Mateo lidera Mambo, una bebida alcohólica sin azúcar, y W1, el primer pre-entreno hecho en Bolivia. Ambas marcas reflejan su apuesta por la innovación y el bienestar, pero también su capacidad para leer las necesidades del mercado local. Sin embargo, su ambición no se detiene ahí. También es fundador de Emprendebo, una plataforma que apoya a nuevos emprendedores, los asesora e incluso invierte en sus proyectos.

Su visión va más allá de las fronteras. “Con mi socio hemos lanzado una plataforma digital de incubación que se va a llamar Visionary, donde emprendedores de toda Latinoamérica podrán participar”, explica. El proyecto ofrecerá un acompañamiento completo: formación, desarrollo de ideas, mentoría y financiamiento mediante crowdfunding.

Para Mateo, los negocios no son solo una cuestión de rentabilidad, sino de propósito. Por eso impulsa proyectos bajo el modelo de triple impacto, que buscan generar beneficios económicos, sociales y ambientales. “Si una idea no cumple con ese criterio, tratamos de darle un giro para que aporte al medioambiente. Al final, es donde vivimos y tenemos que cuidarlo, y si nosotros podemos aportar con algo, pues genial”, afirma convencido.

Mateo Sáenz ha sabido canalizar su espíritu competitivo hacia la creación de un ecosistema de oportunidades para él y otros emprendedores. Su mensaje final resume su filosofía:

“La vida es una competencia constante, pero con la información correcta, el apoyo adecuado y una buena idea, cualquiera puede alcanzar el éxito.”