Poncho Monje: “Mientras uno siga escribiendo canciones el resto llega”
Mientras más descubrimos del Poncho más nos damos cuenta del artista profundo y misterioso que hay por detrás.
El cantante, compositor y guitarrista paceño Poncho Monje lanzó este año su primer disco, Di-Amante. El álbum es un popurrí de géneros, juegos y exploraciones sonoras: una parte íntima del artista que, después de años de búsqueda, encontró una voz propia entre guitarras, sintetizadores y una parte íntima del artista.
Poncho se define como un artista camaleónico. Pero, ¿qué lo llevó a moverse entre tantos estilos? “La indecisión. Podría pintártela más poética, pero para ser honesto, creo que es la indecisión. Me pasa en mi vida en general y me ha llevado a algo bueno”, dice entre risas. Esa “indecisión” lo llevó a empezar a tocar en su primera banda de heavy metal a los 13 años y desde entonces no ha parado de explorar todos los géneros.
Con sus bandas y como sesionista es conocido por su larga trayectoria como miembro fundador de Los Bolitas y con casi una década en la música de manera profesional, siendo parte de distintos proyectos musicales, como Son Fusión, donde participa hasta hoy. También ha colaborado con artistas consagrados a nivel nacional e internacional, como Grillo Villegas, Electroshock, Los Auténticos Decadentes (Argentina), Los Kachiporros (Paraguay), entre otros, además de tener una amplia experiencia en giras y grabaciones en estudios.
Pero, como todo artista, guardó varias de sus composiciones para ese momento al que parecía ir a paso firme: su primer disco solista. A lo largo del tiempo, Poncho fue guardando ciertas composiciones para ese momento que sabía que tarde o temprano llegaría: “sabía que en algún momento había un camino o un concepto que yo quería llevar a explorar un lado mío”. Así nació Di-Amante.
Para él un álbum no es solamente un compilado de canciones, sino un concepto que nace, se desarrolla y se plasma en ese producto. En este caso, Di-Amante ha significado recorrer un camino diferente, apostando más por un pop moderno. “Me he dado cuenta que el pop soy yo, es lo que me sale”, dice mientras acomoda su guitarra. Pero este no es un pop cualquiera. Monje ha decidido fusionar el pop con géneros como el rock and roll, la bachata o la bossa nova, una apuesta arriesgada pero que tiene su sello marcado a fuego.
Maurizio Alessio, productor legendario en Santa Cruz, quien lo ayudó a consolidar la identidad sonora del proyecto y a conseguir ese estilo moderno que tanto caracteriza al disco. “Di-Amante está lleno de guiños —a canciones, películas y libros— y de texturas vanguardistas: sintetizadores, beats y “maquinitas”, como él las llama con cariño.
Las canciones surgieron de manera orgánica, como todo en su proceso creativo. Nos cuenta que su forma de componer es así: completamente espontánea. El trabajo llega después, al meterse a pulir esa idea hasta que salga algo que valga la pena. “Es un oficio”, dice. A veces se le ocurre primero la melodía, a veces una parte de la letra o un leit motiv que inspira todo lo demás. Al parecer hasta su forma de componer es camaleónica.
Mientras más descubrimos del Poncho más nos damos cuenta del artista profundo y misterioso que hay por detrás. No sacó su disco pensando en ganar un Grammy o llenar estadios, lo sacó porque sintió que era el momento y quería compartirlo con las personas que ama. Ahora tiene la intención de presentarlo en otras partes del país y “exportarlo un poco en tierras más desafiantes”.













