Naranja Eventos: La búsqueda de crear experiencias inolvidables
En el vibrante mundo de la organización de eventos, donde cada detalle cuenta, la gerente general de Naranja Eventos, Estefanía Hoyos Oliver, ha transitado un camino de dedicación y pasión durante aproximadamente 10 años. Su amor por los eventos despertó con el recuerdo de haber organizado el cumpleaños de su padre y es una llama que sigue encendida.
Para Estefanía, este negocio es mucho más que una marca; es un proyecto de vida. Busca transmitir “experiencias únicas, llenas de vida y confianza”, combinando emoción, creatividad y profesionalismo. Como ella misma afirma: “El nombre de Naranja es más que una marca, es un sueño que he construido desde cero, con esfuerzo, pasión y dedicación”. Su lema resume ese espíritu: “Exprimimos lo mejor de cada evento”.
Naranja Eventos se destaca por su capacidad de adaptarse a las posibilidades económicas de cada cliente. Estefanía asegura que la calidad no está ligada al monto de la inversión, ya que: "La verdad, yo siento que la magia no está cuánto se gasta, sino en cómo se hacen las cosas". Así, incluso con presupuestos ajustados, la empresa logra que cada celebración sea única y especial, apostando por la innovación y el detalle como su sello personal.
La creatividad es el eje que impulsa cada propuesta. Naranja Eventos evita repetir fórmulas, busca constantemente sorprender y reflejar la personalidad de quienes confían en ellos. “Ponemos corazón en cada detalle”, dice Estefanía, y ese sello personal se traduce en eventos que dejan una huella única e inolvidable.
En cuanto a innovación, la empresa se mantiene a la vanguardia a nivel nacional. Naranja Eventos está impulsando nuevas tendencias como las bodas temáticas inspiradas en libros o películas, las bodas destino en lugares emblemáticos de Bolivia como el Salar de Uyuni o Tarija y el uso de decoraciones sostenibles que promueven un enfoque ecológico. En el ámbito corporativo, incorporan tecnología como la realidad aumentada y plataformas digitales para ofrecer planificaciones interactivas y personalizadas.
Desde la pandemia, la empresa ha demostrado una notable capacidad de adaptación, siendo pionera en el país con la realización de eventos híbridos y catas digitales, experiencias que llevaron la esencia de las celebraciones hasta los hogares de los clientes.
La esencia de Naranja Eventos está cimentada en tres pilares: compromiso, seriedad y profesionalismo. Estos valores se reflejan en su manera de trabajar: escuchar al cliente, cumplir con los tiempos y presupuestos, coordinar con proveedores confiables y respetar la identidad cultural boliviana. “Una torta familiar con valor sentimental puede ser tan importante como un gran montaje”, comenta Estefanía, recordando que los detalles auténticos son los que generan conexión y emoción.
De cara al futuro, Estefanía tiene una ambición clara y definida: "Mi sueño es seguir sembrando una semilla de Naranja Eventos en cada ciudad de Bolivia, posicionándonos como una empresa referente en calidad, creatividad y confianza". Su objetivo final es dejar un legado: inspirar a otros emprendedores y ser recordada como el corazón detrás de una marca que convirtió cada evento en un recuerdo imborrable.













